Uno de los principales miedos a la hora de acudir a una piscina o playa, es que nuestro/a hijo/a no sepa nadar y pueda ahogarse, por ello utilizamos materiales que permitan que ellos/as tengan seguridad en el medio acuático como manguitos o flotadores.

Para preservar la supervivencia y continuar estando seguros de que nuestros/as hijos/as no corren ningún riesgo, el primer factor a tener en cuenta es la flotación.

La flotación es uno de los factores más importantes a la hora del aprendizaje de la natación. Además que con ello, también se practica la familiarización con el medio acuático.

Es la primera habilidad que se aprende para la supervivencia del niño/a en el agua. A partir de ésta, el alumno comenzará a desarrollar más habilidades como la propulsión y desplazamiento en el medio acuático.

¿Por qué flotamos?

Flotamos porque somos capaces de actuar sobre 2 fuerzas, la de gravedad y la de empuje. Todas las personas pueden flotar en el agua en mayor o menor medida. Es muy importante controlar esta práctica antes de aprender a nadar.

¿Cómo poder poner en práctica la flotación? Os enumeramos algunos materiales auxiliares conocidos popularmente y ejercicios para practicar esta habilidad inicial en el agua.

Material auxiliar de flotación

  • Churros
  • Corcho
  • Pull boy
  • Flotadores
  • Chalecos

Ejercicios de flotación

  • Agarrados al borde de la piscina, subiremos las piernas hasta quedar en posición horizontal boca abajo intentando mantener esta postura unos segundos.
  • Sujetaremos 2 tablas, una en cada mano, y en posición vertical, avanzaremos dentro del agua como si fuéramos en una bicicleta.
  • Con la ayuda de un churro situado entre las piernas, moveremos los brazos con estilo braza, manteniendo el equilibrio a lo largo del desplazamiento por el agua que realizamos, las piernas también jugarán un papel importante a la hora de no caer del churro.

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